Es época de cambios
Y de descolocar al personal
El hecho de haber cambiado de canal en YouTube es justo lo que no quería hacer. Pero tomé la decisión en un momento por despecho, porque me dió la gana en ese instante.
En el nuevo canal voy a seguir haciendo lo mismo que en el antiguo para que todo siga igual, porque, si estoy en el camino correcto, no tiene sentido modificar mi actitud.
En mi imaginación me invento que tengo enemigos y que están celebrando mi 'retirada'. Pero nada de eso, pues voy a seguir girando las tuercas, aunque sí pue celebrar el haberme arrinconado. Porque saben que a la mayoría le importa un bledo lo que haga y no me van a seguir ni a subscribirse a mi nuevo canal. Pero que lo disfruten por el momento porque les va a ser una victoria pírrica. Bueno, como he dicho, eso ocurre en mi imaginación.
No me voy a ninguna parte y mi cambio es para no cambiar.
Luego, como seguramente no voy a sobrevivir a partir de dentro de un par de meses, seguramente retome el viejo canal, porque está monetizado, para hacer un último intento patético de conseguir fondos monetarios. Ya me veo ocho o doce horas en directo para recibir cuatro euros desde Colombia y que YouTube me deje dos cincuenta. Que no cobraré realmente, porque el mínimo de pago es de setenta.
Claro que, podría cerrar este blog para sólo subscriptores de pago. Oh, sí, es la mejor manera para quedarme sin lectores. La Ley de Atracción es esto lo que me atrae. Pues a apechugar con lo que hay.
No me queda ningún futuro. Haga lo que haga. Pues a tirarse por el precipicio (virtual).


